Por Sente ·
Respuesta corta
Comprar reseñas es pagar, con dinero o en especie, por opiniones de gente que no ha sido tu cliente. Las normas de Google lo prohíben: las contribuciones deben reflejar una experiencia auténtica. La alternativa permitida es pedir su opinión a tus clientes reales, a todos y sin darles nada a cambio.
Por qué te importa
Google prohíbe en sus normas de contenido las reseñas por las que se haya pagado, directamente o en especie, y que un comercio ofrezca incentivos como pagos, descuentos o bienes y servicios gratuitos a cambio de reseñas. También menciona como señal de posible manipulación los volúmenes o patrones inusuales de reseñas. Una reseña falsa se retira, y lo que Google retira por infringir sus normas no se restaura (reseñas que faltan, ayuda oficial de Google).
Más allá de la norma, hay una razón práctica: una reseña solo sirve si el cliente que la lee se la cree.
Qué hacer
- No compres reseñas ni las intercambies. Tampoco ofrezcas descuentos o regalos a cambio de una opinión, ni pidas que borren una crítica a cambio de algo.
- No pidas solo las positivas. Las normas de Google también señalan la petición selectiva de reseñas positivas como manipulación de valoraciones.
- Si alguien te presiona con reseñas negativas a cambio de algo, no cedas: mira qué es una reseña extorsiva.
- Pide su opinión a clientes reales. Es lo que Google propone: recuérdales que pueden dejar una reseña con un enlace de reseña o un QR. La rutina completa está en cómo pedir reseñas.
Si tienes dudas legales sobre cualquier práctica, puedes consultarlo con un abogado; Sente no da asesoramiento legal.
Lo que hace Sente
Sente no vende ni genera reseñas. Lo que ofrece en Mis reseñas es lo permitido: un enlace de Google y una invitación lista para compartir, y un QR del local y uno por persona del equipo para que cada cliente real pueda dejar su opinión. Puedes crear una cuenta en Sente.